Media Vida
Se levantó otro día y se dispuso a mover, como siempre, objetos de un lado al otro, como si ellos no supieran encontrar su sitio en el mundo, y él tuviera el poder y la fuerza de alterar las cosas más cercanas a él.

Tres horas después, cansado de no encontrar la combinación correcta, se paró a contemplar su alrededor preguntándose si era él el que no estaba en el sitio correcto.
per Dídac Gilabert Mansilla